Aviso médico. La acetazolamida (Diamox) requiere prescripción médica. La información de este artículo tiene carácter educativo. Consulta a tu médico antes de usar este medicamento, especialmente si tienes otras enfermedades o tratamientos en curso.

El Diamox es el medicamento más prescrito para la prevención del mal de montaña — y también uno de los más malentendidos. No es una "pastilla mágica" que te permita subir más rápido de lo que tu cuerpo puede adaptarse. Pero si se usa correctamente — con el consejo médico y las dosis adecuadas — reduce significativamente el riesgo de MAM en cumbres que alcanzan y superan los 3.000 m, como el Kilimanjaro (5.895 m) o el Monte Elbrus (5.642 m).

Si estás planeando subir al Aconcagua, el Pico de Orizaba (5.636 m) o cualquier volcán por encima de los 4.000 m, este artículo te explica cómo funciona, cuándo tomarlo y qué esperar.

Puedes verificar de antemano el nivel de oxígeno y el riesgo fisiológico a tu altitud objetivo con el calculador Oxymeter.

Cómo funciona la acetazolamida en altitud

La acetazolamida es un inhibidor de la anhidrasa carbónica: bloquea la enzima que, en los riñones, intercambia bicarbonato (HCO₃⁻) e iones hidrógeno. El resultado es una mayor excreción de bicarbonato en la orina — es decir, una leve acidosis metabólica.

¿Por qué ayuda en altitud? En condiciones normales, la hiperventilación por hipoxia reduce el CO₂ en sangre (alcalosis respiratoria) y paradójicamente inhibe el reflejo de seguir hiperventilando — un freno biológico que limita la eficacia de la respuesta adaptativa. La acidosis metabólica inducida por el Diamox "compensa" esta alcalosis, permitiendo al cuerpo seguir hiperventilando eficazmente y extraer más oxígeno del aire enrarecido.

En la práctica: con acetazolamida respiras más profundo y con mayor frecuencia también de noche, la SpO₂ mejora 2–5 puntos respecto a no tomar el fármaco a la misma altitud, y el riesgo de MAM se reduce.

Dosificación recomendada

UsoDosisCuándo empezarDuración
Profilaxis (prevención)125–250 mg × 2/día24h antes del ascensoHasta 48h después de alcanzar la altitud máxima
Tratamiento (MAM establecido)250 mg × 2/díaAl inicio de los síntomasHasta resolución + 24h
Profilaxis HACE/HAPE (sujetos de alto riesgo)250 mg × 2/día24–48h antesDurante toda la estancia en altitud

Datos: WMS Clinical Practice Guidelines 2024. La dosis debe acordarse con el médico.

¿125 mg o 250 mg?

Las guías WMS 2024 indican que 125 mg dos veces al día ofrece una profilaxis eficaz con menos efectos secundarios que 250 mg. Para la mayoría de los montañistas sanos en cumbres de hasta 5.000–5.500 m, 125 mg es el punto de partida recomendado. Las dosis más altas (250 mg) se reservan para sujetos con alto riesgo individual o ascensos muy rápidos.

Test de tolerancia

Si nunca has usado acetazolamida, realiza una prueba a baja altitud 1–2 semanas antes: toma 125 mg por la noche y evalúa la respuesta al día siguiente. Los efectos secundarios — parestesias, mayor diuresis — son molestos pero benignos. Si la tolerancia es buena, podrás usar el medicamento con más tranquilidad en altitud.

Efectos secundarios y qué esperar

Mayor diuresis

La acetazolamida es un diurético: aumenta la producción de orina. No es un efecto secundario a combatir — forma parte del mecanismo de acción. En altitud, donde la deshidratación ya es un riesgo (aire seco, hiperventilación), esto hace aún más importante una buena hidratación: al menos 3–4 litros de agua al día por encima de los 3.000 m.

Parestesias (hormigueo)

El hormigueo en los dedos de manos y pies, los labios y la lengua es el efecto secundario más frecuente — afecta al 40–70% de los usuarios. Es completamente benigno, lo causa la inhibición de la anhidrasa carbónica en los nervios periféricos y desaparece al suspender el medicamento. Muchos montañistas lo interpretan como confirmación de que el fármaco está funcionando.

Alteración del sabor de las bebidas con gas

La acetazolamida hace que las bebidas carbonatadas (refrescos, agua con gas, cerveza) sepan insípidas y desagradables. En altitud esto rara vez importa — el alcohol debe evitarse de todos modos.

Fotosensibilidad

Poco frecuente pero posible. Usa protección solar alta (FPS 50+) en altitud — recomendada de todas formas por la mayor radiación UV a gran altura.

Contraindicaciones e interacciones

SituaciónDetalle
Alergia a las sulfamidasContraindicación absoluta — reactividad cruzada con acetazolamida
Insuficiencia renal graveContraindicado — acumulación del fármaco
Hiponatremia / hipopotasemiaRiesgo de agravamiento
Cirrosis hepática graveRiesgo de encefalopatía hepática
Primer trimestre del embarazoContraindicado (teratogenicidad descrita en estudios animales)
LactanciaNo recomendado
LitioInteracción — reduce la excreción de litio
Anticoagulantes oralesMonitorizar el tiempo de protrombina
MetotrexatoReducción de la excreción renal

Esta lista no es exhaustiva. Muestra siempre la ficha técnica del medicamento a tu médico antes de cualquier expedición.

Cuándo empezar, cuándo dejar de tomarlo

Empieza: 24 horas antes de ascender a la altitud crítica (generalmente por encima de los 2.500–3.000 m). Si vuelas directamente a un campamento base por encima de los 4.000 m, empieza 48 horas antes.

Continúa: durante toda la estancia en altitud, hasta 48 horas después de alcanzar la altitud máxima o tras el descenso.

Detén: no suspendas de forma brusca en altitud sin descender — la suspensión repentina puede provocar un rebote de la alcalosis respiratoria y empeorar temporalmente los síntomas.

No uses: si ya tienes síntomas claros de MAM moderado-grave. En ese caso, la prioridad es el descenso y el tratamiento específico. El Diamox no sustituye el descenso en caso de HACE/HAPE.

El Diamox no sustituye la aclimatación

El punto más importante de este artículo: el Diamox reduce el riesgo de MAM, pero no elimina la necesidad de un ascenso gradual. Un montañista que toma acetazolamida y sube demasiado rápido puede desarrollar igualmente mal de montaña — y en el peor de los casos, HACE o HAPE.

Úsalo como una herramienta adicional en tu estrategia de seguridad, no como un atajo. En cumbres como el Aconcagua o el Kilimanjaro, respetar los tiempos de aclimatación es la protección más eficaz.

Preguntas Frecuentes

¿El Diamox realmente previene el mal de montaña?

Sí. Los ensayos clínicos muestran una reducción del 30–60% en la incidencia de MAM frente a placebo. No sustituye, sin embargo, el ascenso gradual: incluso con profilaxis, respetar los ritmos de aclimatación es indispensable.

¿Cuál es la dosis correcta de Diamox?

Profilaxis: 125–250 mg dos veces al día, comenzando 24h antes del ascenso y continuando 48h después de la altitud máxima. Tratamiento del MAM: 250 mg dos veces al día. Requiere prescripción médica.

¿Cuáles son los efectos secundarios?

Los más frecuentes son el aumento de la diuresis y el hormigueo en manos/pies/labios (parestesias). Ambos son benignos. Las bebidas con gas pueden saber insípidas. Raramente: náuseas, fotosensibilidad. Contraindicado en alergia a las sulfamidas.

¿Quién no puede tomar Diamox?

Quienes tengan alergia a las sulfamidas, insuficiencia renal grave, cirrosis hepática grave, hiponatremia o hipopotasemia significativa, o se encuentren en el primer trimestre del embarazo. Consulta al médico ante cualquier otra enfermedad o medicación en curso.


Antes de planificar tu ascenso, verifica los niveles de oxígeno y el riesgo fisiológico con el calculador Oxymeter.

Profundiza en el manejo de las emergencias de altitud en el artículo sobre HACE y HAPE — las formas graves del mal de montaña que el Diamox ayuda a prevenir.