Aviso médico. Este artículo tiene propósito informativo. HACE y HAPE son emergencias médicas: si sospechas uno de estos cuadros, no esperes confirmación médica — baja de inmediato y llama a los servicios de emergencia.

HACE y HAPE no son formas más graves del mal de montaña común: son emergencias distintas que pueden matar en pocas horas. El HAPE — edema pulmonar de altitud — es la causa más común de muerte por enfermedad de altitud. El HACE — edema cerebral — puede llevar al coma rápidamente si no se trata. La distinción entre los dos es importante para elegir el tratamiento correcto, pero la respuesta inicial es siempre la misma: baja de inmediato.

Puedes verificar por anticipado el nivel de riesgo a tu altitud objetivo con la calculadora Oxymeter. Cumbres como el Aconcagua (6.961 m), el Denali (6.190 m), el Kilimanjaro (5.895 m) o el Pico de Orizaba (5.636 m) se encuentran en la franja de riesgo elevado.

Qué es el HACE: edema cerebral de altitud

El HACE (High Altitude Cerebral Edema) es la expresión neurológica más grave de la enfermedad de altitud. Con baja presión parcial de oxígeno, las células del endotelio vascular cerebral pierden su impermeabilidad: el líquido intravascular filtra hacia el parénquima cerebral, causando un aumento de la presión intracraneal.

Síntomas del HACE

La señal de alarma principal es la aparición de signos neurológicos en un montañista con mal de montaña:

  • Ataxia — dificultad para caminar en línea recta, tambaleo (prueba: caminar sobre una línea recta ya no es posible)
  • Alteración de la conciencia — confusión, desorientación, irritabilidad incongruente, somnolencia excesiva
  • Dolor de cabeza grave que no responde a los analgésicos
  • Náuseas y vómito persistentes
  • En fases avanzadas: alucinaciones, pérdida de conciencia, coma

Cómo hacer la prueba de ataxia en campo: Pide al montañista que camine en línea recta poniendo un pie delante del otro (como sobre un riel). Si no puede, la señal es positiva — actúa de inmediato.

Lake Louise Score y HACE

Una puntuación Lake Louise ≥ 3 con cefalea más ataxia o alteración de la conciencia configura el diagnóstico de HACE. No esperes más síntomas: este es el momento de bajar.

Qué es el HAPE: edema pulmonar de altitud

El HAPE (High Altitude Pulmonary Edema) es incluso más insidioso que el HACE porque puede presentarse incluso sin AMS clásico — un montañista puede estar bien hasta el día anterior y desarrollarlo por la noche. Es la causa más frecuente de muerte por enfermedad de altitud.

El mecanismo: en respuesta a la hipoxia, los vasos pulmonares se contraen (hipertensión pulmonar hipóxica). En sujetos predispuestos, esta respuesta es exagerada y causa la ruptura de la barrera alvéolo-capilar, con acumulación de fluido en los alvéolos.

Síntomas del HAPE

El HAPE se desarrolla en horas, frecuentemente durante la primera o segunda noche a una nueva altitud:

  1. Fase inicial: tos seca, leve reducción de la tolerancia al esfuerzo, disnea bajo esfuerzo
  2. Fase intermedia: tos productiva con esputo espumoso o rosado, disnea incluso con esfuerzo mínimo, SpO₂ significativamente reducida respecto a antes (caída > 10% respecto a la medición anterior)
  3. Fase avanzada: disnea en reposo, cianosis de labios y dedos, crepitantes a la auscultación, taquicardia

Señal definitiva: la tos productiva con esputo rosado o espumoso indica HAPE declarado — no esperes más señales.

HAPE sin AMS: el riesgo oculto

El HAPE puede aparecer sin un episodio claro de AMS previo, especialmente en sujetos con historia previa de HAPE (el principal factor de riesgo) o en quien ha subido muy rápidamente. La predisposición al HAPE es en parte genética y se repite en ascensos sucesivos.

Cómo tratar HACE y HAPE en campo

La regla de oro: baja

El descenso de 500–1.000 m de altitud es el tratamiento más efectivo para ambas condiciones — superior a cualquier medicamento. Incluso un desplazamiento de 300 m puede marcar la diferencia. No esperes la mañana si los síntomas aparecen por la noche.

Tratamiento HAPE

MedidaDetalle
Descenso inmediato500–1.000 m, prioridad absoluta
Oxígeno suplementario2–4 l/min, hasta SpO₂ > 90%
Nifedipino30 mg de liberación prolongada (o 10 mg rápido + 20 mg LP) — reduce la presión arterial pulmonar
Bolsa GamowCámara hiperbárica portátil como puente al descenso — 2–4 hPa de sobrepresión simulan un descenso de 1.000–2.500 m
Reposo absolutoEl esfuerzo agrava el HAPE — transportar al paciente si es posible

El inhalador salmeterol (125 µg × 2 veces al día) ha mostrado eficacia profiláctica en sujetos con historia de HAPE en los ensayos clínicos WMS.

Tratamiento HACE

MedidaDetalle
Descenso inmediato500–1.000 m, prioridad absoluta
Oxígeno suplementario2–4 l/min
Dexametasona8 mg IM (u oral) dosis inicial, luego 4 mg cada 6 horas — reduce el edema cerebral
Bolsa GamowComo para el HAPE, mientras se espera el descenso
Monitoreo de concienciaGlasgow score cada 30 min; si < 13, prioridad absoluta de evacuación

La dexametasona no sustituye el descenso: enmascara los síntomas temporalmente y puede dar una falsa sensación de mejoría. Se usa para estabilizar al paciente durante la evacuación.

La regla de oro: cuándo bajar sin esperar

No hay un mejor momento para bajar — pero hay señales que hacen el descenso no negociable:

  • Ataxia (no puede caminar en línea recta)
  • Cualquier alteración de la conciencia
  • Tos productiva con esputo rosado
  • SpO₂ < 75% (o caída > 10% respecto a la línea de base)
  • Disnea en reposo

El error más común es esperar a la mañana o intentar tratamiento farmacológico sin bajar. Los medicamentos son un puente: el descenso es la cura. Si estás en el Pico de Orizaba o en la Iztaccíhuatl y aparecen estas señales, llama al 911 y baja.

Cómo prevenir HACE y HAPE

La prevención se superpone a la del mal agudo de montaña:

  1. Ascenso gradual — no superar 500 m de ganancia de altitud por día en la altitud de pernocta por encima de los 2.500 m
  2. "Climb high, sleep low" — subir durante el día, dormir más abajo
  3. Hidratación — 3–4 l al día por encima de los 3.000 m
  4. Acetazolamida profiláctica — con prescripción médica, reduce el riesgo de AMS e indirectamente de HACE. Ver el artículo sobre Diamox para el mal de montaña
  5. Salmeterol inhalado (con prescripción) — indicado específicamente para la prevención del HAPE en sujetos con historia previa
  6. Reconocer las señales temprano — oxímetro de pulso en el campamento base, mediciones seriadas de SpO₂

Para cumbres que requieren varias noches en altitud como el Aconcagua, el Denali, el Pico de Orizaba o la Iztaccíhuatl, planifica descansos de aclimatación y lleva siempre contigo un oxímetro de pulso y el kit farmacológico de emergencia acordado con tu médico.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el HACE y cómo se distingue del mal de montaña?

El HACE es el edema cerebral de altitud: la forma neurológica grave de la enfermedad de altitud. Se distingue del AMS por la presencia de ataxia (tambaleo, incapacidad de caminar en línea recta) y alteración de la conciencia. El mal de montaña común no provoca estos signos neurológicos.

¿Cuáles son los síntomas del HAPE?

El HAPE se reconoce por tos que se vuelve productiva (esputo espumoso o rosado), disnea que progresa a reposo, SpO₂ en caída significativa, cianosis de los labios. Es la causa más común de muerte por enfermedad de altitud, y puede aparecer sin un episodio claro de AMS previo.

¿Cómo se tratan HACE y HAPE en campo?

La medida prioritaria es siempre el descenso inmediato de al menos 500–1.000 m. De apoyo: oxígeno suplementario (2–4 l/min), bolsa Gamow como puente. Para HAPE: nifedipino. Para HACE: dexametasona. Los medicamentos estabilizan pero no sustituyen el descenso. Llama a emergencias (911 en México).

¿A qué altitud se manifiesta el edema de altitud?

El HAPE aparece típicamente por encima de los 2.500–3.000 m. El HACE suele aparecer por encima de los 3.500–4.000 m. Ambos son más frecuentes con ascensos rápidos y en sujetos con historia previa. La predisposición individual es el principal factor de riesgo.


Si estás planeando subir al Aconcagua, al Kilimanjaro, al Denali o al Pico de Orizaba, verifica los niveles de oxígeno y el riesgo estimado con la calculadora Oxymeter.

Para el panorama completo del mal de montaña en su forma común, lee la guía sobre el mal agudo de montaña (AMS).